SE NECESITA UNA EDUCACIÓN MALDITA
Cuando uno proviene de un colegio religioso es difícil que haya recibido conocimientos de las ciencias ocultas y en general de temas que la misma religión censura. En efecto, muchos de nosotros hemos recibido educación en una escuela dirigida por alguna orden o congregación religiosa como puede ser la congregación marianista o la orden franciscana. Sin embargo, esto no quita que todo niño se interese en uno u otro momento por el ocultismo. Con esto no queremos decir que ese mismo niño se sume a estas prácticas, pero lo cierto es que la curiosidad es un sentimiento inherente al ser humano y ultimadamente es la responsable de que muchos grandes descubrimientos se hayan propiciado. ¿Qué hubiese sido de este mundo si Galileo, Newton o Einstein no hubiesen albergado la curiosidad en sus corazones? ¿Qué legado tendríamos si es que Sócrates o Platón no se hubiesen planteado tantas cuestiones? Pues si eso pasa a grandes niveles de pensamiento, imaginen lo que sucede con un niño que es un caldero de curiosidad y un hervidero de preguntas. Evidentemente, lo que no se enseña es lo que más atrae y allí puede haber un peligro, una vulnerabilidad que puede ser aprovechado por inescrupulosos y que de hecho lo hacen. Hoy en día, incluso, las tecnologías de Internet les permiten operar prácticamente con impunidad y son muy conocidos los casos de niños que son seducidos por sectas religiosas y que un buen día desparecen del hogar sin dejar rastro. Pero ese es otro tema. Este post lo inicié porque se me vino a la mente uno de los temas que pertenecen a la esfera de lo oculto, algo que no se enseña en el colegio pero que uno sabe que existe. Estoy hablando de las maldiciones.
En efecto, todos alguna vez hemos oído este término y sabemos de lo que se trata. Generalmente este conocimiento viene a través de la televisión. Como los niños de la generación del cincuenta en adelante, todos hemos estado expuestos desde temprana edad a todo tipo de influencias mediante las películas que se propalaban a través de las ondas televisivas. Todos los miedos de las generaciones se han ido sumando y lo que antes daba miedo, ahora daría risa. El cine de terror ha evolucionado de la mano de los efectos especiales modernos pero sobre todo de los actuales guionistas, cuya imaginación no parece tener límites. Por otra parte, la realidad misma es una gran fuente de "inspiración" para la elaboración de estos film pues los noticieros cada vez nos traen crímenes más atroces. Muchas series han visto su éxito gracias a la puesta en escena de estos crímenes. Series como Los Expedientes Secretos X o la recordada Millenium con Lance Henriksen nos han revelado todo un universo de criminales con mentes muy retorcidas y para los cuales habría que inventar una nueva palabra, pues la palabra crimen les queda corta. Sin duda ha habido una evolución del mal en todo el planeta y los espíritus maléficos parecen haberse apoderado de nuestro mundo, haciendo que personas normales de conducta modelo, cambien de la noche a la mañana y terminen convirtiéndose en sangrientos asesinos.
Pero yendo al tema de las maldiciones mismas, mucho se ha hablado por ejemplo de la maldición que perseguía a la familia Lee, sí, la familia del famoso practicante de las artes marciales, Bruce Lee. En los últimos años hemos visto documentales que nos revelaron que la familia e Bruce Lee arrastraba una maldición milenaria y que al parecer desembocó en la temprana muerte del virtuoso deportista. En efecto, Bruce Lee tenía una carrera prometedora en el cine norteamericano pero intereses extraños lo hicieron "desaparecer" de escena en un hecho bastante confuso que aún ahora no se termina de aclarar. Pero la confirmación de esta maldición que persigue a la familia Lee vino hace pocos años cuando su hijo, Brandon Lee, sufrió un misterioso accidente en pleno rodaje de una de sus películas y corrió la misma suerte que su padre, terminando con la historia de una de las familias más famosas de todos los tiempos. Otro caso harto conocido de maldiciones es el que parece arrastrar la familia Kennedy. El sorpresivo asesinato de John F. Kennedy fue seguido por el asesinato de su hermano, esto en los años sesenta. Pero las heridas se reabrieron cuando uno de sus hijos murió al estrellarse su avioneta cuando realizaba uno de sus acostumbrados paseos en su jet privado. Se habló entonces nuevamente de la maldición de los Kennedy. Y usted, ¿Conoce alguna maldición que quiera compartir con nosotros?



